
Ya hemos vuelto de nuestro viaje por la Costa Cálida,
y disfrutado de sus costas y su temperatura suave, aunque el viento ha soplado con fuerza,
claro que los surfistas han disfrutado de lo lindo.

Mía se lo ha pasado en grande,
a pesar de que era nuestro primer viaje con ella en autocaravana, no ha tenido ningún problema para adaptarse, de hecho, enseguida dejó claro cuales eran sus sitios preferidos: a falta de calefactor, rápidamente advirtió dónde estaban las salidas de aire de la calefacción y allí hubo que colocarle su cojín
En Aguilas nos pasó algo curioso, resulta que un señor se quedó prendadito de la enana y todo su afán era ofrecernos un valioso "ejemplar macho"
para que la cruzasemos, como yo me negué rotundamente el insistió y siguió insistiendo, pero al no obtener éxito en su demanda,
terminó pidiéndonos que se la vendiésemos, os podeis imaginar cual fue la respuesta.
En el camping de La Manga también un señor paró el coche para verla y ella tan "atenta y cariñosa" como siempre,
le propinó dos ladridos y se cargó la imagen en un segundo.
Por fin ha podido pisar la playa de cerca, pero no le ha gustado nada, eso de meterse al agua, como que no le hacia gracia, asi que sólo he podido tomar esta fotografía
cerquita de mar, porque luego no había forma de que se acercase a la orilla. Es que la que es de secano....
Estas son las algunas de las vistas de las que ha disfrutado Mía durante todas las vacaciones, al principio le causaba ansiedad ver la calle tan cerquita, pero enseguida se acostumbró y tan contenta.
Como en los campings no podía estar suelta, le pusimos su bolsito encima de una mesita y allí se echó más de una siestecita al solecito.
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