Mía en la Costa Cálida

jueves, 24 de abril de 2008

Vacaciones en Murcia









Ya hemos vuelto de nuestro viaje por la Costa Cálida, y disfrutado de sus costas y su temperatura suave, aunque el viento ha soplado con fuerza, claro que los surfistas han disfrutado de lo lindo.








Mía se lo ha pasado en grande,




a pesar de que era nuestro primer viaje con ella en autocaravana, no ha tenido ningún problema para adaptarse, de hecho, enseguida dejó claro cuales eran sus sitios preferidos: a falta de calefactor, rápidamente advirtió dónde estaban las salidas de aire de la calefacción y allí hubo que colocarle su cojín
para tumbarse y el bolso para cuando quería hacerse "invisible", pues se metía debajo de los asientos y había que buscar bien. También no tuvo dudas a la hora de dormir y sentenció que ella no iba a dormir solita en su tranportín en la parte de abajo y los demás arriba, asi que como el que no quiere la cosa se acomodó en la cama grande, intentado pasar inadvertida y mirando de reojo a ver cuál era nuestra reacción.


En Aguilas nos pasó algo curioso, resulta que un señor se quedó prendadito de la enana y todo su afán era ofrecernos un valioso "ejemplar macho" para que la cruzasemos, como yo me negué rotundamente el insistió y siguió insistiendo, pero al no obtener éxito en su demanda, terminó pidiéndonos que se la vendiésemos, os podeis imaginar cual fue la respuesta.


En el camping de La Manga también un señor paró el coche para verla y ella tan "atenta y cariñosa" como siempre, le propinó dos ladridos y se cargó la imagen en un segundo.


Por fin ha podido pisar la playa de cerca, pero no le ha gustado nada, eso de meterse al agua, como que no le hacia gracia, asi que sólo he podido tomar esta fotografíacerquita de mar, porque luego no había forma de que se acercase a la orilla. Es que la que es de secano....


Estas son las algunas de las vistas de las que ha disfrutado Mía durante todas las vacaciones, al principio le causaba ansiedad ver la calle tan cerquita, pero enseguida se acostumbró y tan contenta.








Como en los campings no podía estar suelta, le pusimos su bolsito encima de una mesita y allí se echó más de una siestecita al solecito.
En el próximo viaje vamos a tener que cambiar el bolso por uno menos fashion, porque este como que quedaba un poquito excesivo para el lugar.

Y hasta aquí por esta vez, espero que os hayan gustado las fotos y hasta Junio si todo va bien.